Si has sufrido un accidente de auto viajando con tus hijos, conoces ese terror instantáneo. Lo primero que haces es girarte para ver si están bien. Luego del susto, viene la logística: arreglar el auto, llamar al seguro, ir al médico. Pero en esa lista de tareas, a menudo se olvida la silla de seguridad (car seat).
Muchos padres miran la silla, ven que la tela está intacta y el plástico parece entero, y asumen que es seguro seguir usándola. Sin embargo, esa decisión podría poner en riesgo a tu pequeño en el futuro.
Aquí te explicamos por qué y cuándo debes reemplazarla obligatoriamente.
1. La Regla de Oro: Son de «Un Solo Uso»
Están diseñados para salvar la vida absorbiendo la energía de un impacto violento. Una vez que han hecho ese trabajo, su estructura interna cambia.
Aunque por fuera se vea perfecta, el plástico rígido puede haber sufrido micro-fisuras o el material de absorción de impactos (espuma) puede haberse comprimido por la tensión del cinturón de seguridad durante el choque. Esto significa que, ante un segundo accidente, la silla podría no resistir y fallar.
2. ¿Cuándo debo cambiarla? Lo que dicen los Expertos
La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) recomienda reemplazar las sillas de auto después de un accidente moderado o grave.
Sin embargo, muchos fabricantes de sillas son más estrictos y recomiendan reemplazarla después de CUALQUIER tipo de impacto, incluso uno leve.
Para estar 100% seguro, la NHTSA dice que NO necesitas cambiarla solo si se cumplen TODAS estas condiciones de un «choque menor»:
- El vehículo pudo salir conduciendo de la escena.
- La puerta más cercana a la silla no sufrió daños.
- Ningún pasajero sufrió lesiones.
- Las bolsas de aire (airbags) no se desplegaron.
- No hay daño visible en la silla.
Consejo: Si tienes la más mínima duda, cámbiala. La seguridad de tu hijo no es negociable.
3. La Buena Noticia: El Seguro Suele Pagarla
Este es un dato que muchas familias desconocen. La ley y las pólizas de seguro en la mayoría de los casos consideran la silla de auto como parte de la propiedad dañada.
Esto significa que el costo de reemplazar la silla por una nueva debe ser cubierto por la compañía de seguros (ya sea la tuya o la del conductor culpable).
- Tip Pro: No tires la silla vieja a la basura porque tal vez el ajustador del seguro quiera verla como evidencia. Compra la nueva, guarda el recibo y presenta la silla vieja dañada (puedes cortarle las correas para asegurarte de que nadie la recoja y la use por error).
4. No Olvides al Pasajero: Revisión Médica Pediátrica
Al igual que la silla puede tener daños invisibles, los niños también. A veces, los pequeños no tienen el vocabulario para explicar que les duele el cuello o que sienten un zumbido en los oídos. Además, sus cuerpos son más frágiles.
Aunque parezca estar bien, siempre es recomendable una revisión con su pediatra tras un accidente para descartar lesiones por el «latigazo» del cinturón.
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